Cuando Danis Tanovic escribió y dirigió la película que da título a este artículo -yo la vi en el desaparecido COC de Badajoz- pienso que no solo lo hizo para poner de manifiesto con una finísima sutileza lo irracional de la guerra entre serbios y bosnios, la rapacidad de la prensa de guerra y la inoperancia de Naciones Unidas, sino que también pensó -adelantándose casi veinte años al asunto- en la situación de los Equipos Directivos de los centros educativos durante la pandemia del COVID19 y, muy especialmente, en los de los centros de Educación Infantil y Primaria.
Resulta que hace casi dos semanas que, mediante Instrucción de la autoridad educativa, se nos ordenó a los miembros de los Equipos Directivos de los centros públicos de Extremadura reabrir colegios e institutos, dándosenos unas pautas a seguir en materia de protección de nuestra salud. Desde entonces, allí estamos, recibiendo solicitudes de admisión presenciales -se cambió también la modalidad: estaba todo preparado para hacerlo de forma telemática y de la noche a la mañana se nos ordenó que lo hiciéramos preferentemente de forma presencial- y organizando más o menos la actividad docente, el final de curso e intentando, pero solo eso, vislumbrar alguna idea para el inicio del próximo. Por delante de nosotros -que no nuestro, porque decir delante nuestro es un error garrafal- han pasado más de cien personas a las que hemos recogido solicitudes, asesorado en ellas, informado de las características de nuestros centros, etc. Para ello nos hemos tenido que pertrechar de mascarillas, geles hidroalcohólicos, jabón, viseras y mamparas protectoras. Todo correcto: es nuestro oficio y en ello estamos. Lo que no me cuadra en todo esto es que la administración nos mande al frente de guerra -aprovechando el paralelismo con la película de Tanovic- con la mayor naturalidad del mundo y luego, en sucesivas instrucciones, ponga tanto celo en proteger a nuestros compañeros y compañeras de profesión: que si las sesiones de evaluación telemáticas, que si las reuniones de los órganos de gobierno telemáticas también, que si los que sean sensibles al COVID19 se abstengan de aparecer por el centro, que si pitos, que si flautas. ¿Qué pasa, oiga? Que no nos habíamos enterado que los Equipos Directivos éramos inmunes al coronavirus. Pero el colmo del despropósito viene cuando se advierte que ni el Servicio de Inspección, ni los auxiliares ni los administrativos de las Delegaciones Provinciales se encuentran tampoco a fecha de hoy en sus puestos de trabajo, sino que están teletrabajando desde sus casas como medida preventiva. Y a uno se le pone cara de tonto con el asunto. Por no abrir, no están ni abiertos los registros donde depositar documentos. Y nosotros hartos de recibir solicitudes de admisión. La repanocha.
La sensación de estar en esa "tierra de nadie" se incrementa cuando te enteras de que la autoridad educativa convocó a nuestros colegas de Secundaria a reuniones para que realizasen aportaciones o diesen su opinión acerca de la redacción de la Instrucción para regular en materia educativa la entrada en la fase 2 y resulta que se les olvidó convocarnos a los de Infantil y Primaria. Y a la cara de tontos se nos suman los ojos como platos. Se ve que, o no existimos, o se considera que tenemos poco que aportar.
Para rematar la faena, ahora nos enteramos que un sindicato ha recurrido judicialmente la Instrucción de 26 de mayo que obliga a los docentes a incorporarse a los centros para realizar refuerzos, apoyos, orientación y tutoría con el alumnado y sus familias, argumentando que "...no se puede garantizar la salud del personal docente y no docente de los centros educativos extremeños..." y que "...los centros no pueden abrirse hasta septiembre..." (sic). ¿Qué pasa? ¿Que aún no se han enterado de que los centros están abiertos? ¿Y por qué recurren ahora esta Instrucción y no recurrieron la que nos obligaba a los Equipos Directivos a abrirlos hace un par de semanas?
Lo que os digo, en tierra de nadie. Y con una mina debajo -apostillaría Tanovic.
De las distintas instrucciones de la autoridad educativa hablamos otro día, que esa es otra.
La sensación de estar en esa "tierra de nadie" se incrementa cuando te enteras de que la autoridad educativa convocó a nuestros colegas de Secundaria a reuniones para que realizasen aportaciones o diesen su opinión acerca de la redacción de la Instrucción para regular en materia educativa la entrada en la fase 2 y resulta que se les olvidó convocarnos a los de Infantil y Primaria. Y a la cara de tontos se nos suman los ojos como platos. Se ve que, o no existimos, o se considera que tenemos poco que aportar.
Para rematar la faena, ahora nos enteramos que un sindicato ha recurrido judicialmente la Instrucción de 26 de mayo que obliga a los docentes a incorporarse a los centros para realizar refuerzos, apoyos, orientación y tutoría con el alumnado y sus familias, argumentando que "...no se puede garantizar la salud del personal docente y no docente de los centros educativos extremeños..." y que "...los centros no pueden abrirse hasta septiembre..." (sic). ¿Qué pasa? ¿Que aún no se han enterado de que los centros están abiertos? ¿Y por qué recurren ahora esta Instrucción y no recurrieron la que nos obligaba a los Equipos Directivos a abrirlos hace un par de semanas?
Lo que os digo, en tierra de nadie. Y con una mina debajo -apostillaría Tanovic.
De las distintas instrucciones de la autoridad educativa hablamos otro día, que esa es otra.

Verdad, verdadera.
ResponderEliminarEn tierra de nadie, y ahora más que nunca...
ResponderEliminarMagnífico, Manolo. Os han tomado como ratones de laboratorio. A día de hoy, estáis haciendo el papel de las unidades operativas especiales de los cuerpos de seguridad del Estado, con la diferencia, tanto de preparación como de reconocimiento, existentes. ¡Ea, que vayan estos abriendo el frente, que si cae alguno, ya le ponemos una medallita, si acaso. Lo que están haciendo con vosotros no tiene nombre. Bueno, sí... Uno muy feo.
ResponderEliminarLuego, toméis las decisiones que toméis, "el muerto " os caerá a vosotros, que ellos han dejado a Poncio Pilatos al nivel de un aficionado ingenuo.
Como los experimentos de PauloV....
ResponderEliminarAprendemos rápido.
El típico Condicionamiento Clásico.
Humildemente "una Maestra PAZGUATA" .
En Tierra de nadie pero directores como tú en Tierra de todos...ánimo, mejor expresado, imposible
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