domingo, 13 de septiembre de 2020

Colegios públicos de Badajoz: ni se limpian, ni se fijan, ni se les da esplendor

 

 Jueves, 10 de septiembre. Me acerco a mi colegio por la tarde porque ando preocupado con la limpieza debido al coronavirus. Lo que me encuentro es desolador: tres limpiadoras, sudorosas, con las caras rojas de la agitación, las prisas y el exceso de trabajo, se afanan por adecentar todas las instalaciones que el curso pasado limpiaban entre cinco. "Sólo nos ha dado tiempo a tirar basuras, limpiar a fondo los baños y barrer un poco las clases", me confiesan. "No podemos hacer más; las mesas y las sillas, ni las hemos tocado". Eso mismo me confirman el viernes por la mañana algunas maestras: las mesas de Infantil tienen todavía los restos de plastilina del día anterior. Así estamos en Badajoz.

En mitad de una pandemia, mientras el gobierno asegura que las escuelas son espacios seguros, la Consejería desdobla clases a última hora y se niega a retrasar el inicio de curso y el Ayuntamiento no sabe, no contesta, ni lo intenta, el panorama que nos encontramos es el que os describo.

Y en un entorno de cultura, como debería ser una escuela -cosa que ya he empezado a dudar que lo sea-, me ha venido a la mente el eslogan que la R.A.E. tiene a gala seguir manteniendo como explicación de su cometido con la lengua española: "Limpia, fija y da esplendor". Pues aquí, ni limpian, ni se fijan, ni se les da esplendor, he pensado para mis adentros en relación con la política que se sigue con los colegios de Badajoz.

Y me explico: nunca se limpiaron a fondo, eso es sabido por todos los directores-as de la ciudad; pero ahora que más lo necesitábamos con esto del coronavirus, menos aún, pues se ha decidido no incrementar la plantilla de limpieza y sí dividirla en dos turnos, uno de mañana y otro de tarde. El de mañana nos viene muy bien para reforzar la limpieza de baños, barandillas, pomos, etc., pero, como se podrá comprender, no pueden limpiar clases ni despachos por estar ocupados. El de la tarde, al encontrarse disminuido, no puede abarcar la limpieza de todas las clases y despachos que antes abarcaba el equipo completo, máxime cuando este año, debido a los desdobles, hay más clases que limpiar. Es una cuestión de lógica, de manos para limpiar y de simples matemáticas. La decisión de no aumentar la plantilla de limpieza es desafortunada, falta de empatía, de humanidad y de sentido de protección de la salud de alumnado, profesorado y de familias, por ese orden o por cualquiera que ustedes elijan.

Fijarse tampoco es que se fijen mucho en nuestros colegios. Y a las pruebas me remito: los directores-as de los colegios de Badajoz no tenemos aún el gusto de conocer personalmente a la responsable política que lleva este tema en la ciudad. Entre otras cosas porque nunca se presentó desde que cogió el cargo ni ha tenido a bien mantener una reunión con nosotros ni antes ni después de declararse la pandemia. Tampoco ha visitado, que yo sepa, nuestros colegios. ¿Se puede gobernar y tomar decisiones sobre una realidad que no se conoce? Al parecer, sí.

Con estos mimbres, evidentemente, esplendor no se le puede dar a la enseñanza pública. Para darle esplendor a algo, en primer lugar hay que conocerlo, en segundo lugar, valorarlo, y, en tercer lugar, respetarlo, requisitos que creo que no se cumplen aquí. Si los colegios brillan con luz propia, desde luego no es debido a la preocupación que desde las distintas administraciones  públicas se tiene por ellos.

Y con este panorama, ¿qué hacemos? ¿Qué estamos dispuestos a hacer cada uno de los estamentos que coformamos la comunidad educativa de la ciudad? ¿Están dispuestas las familias a protestar porque no se limpian los colegios donde cada día acuden sus hijos-a con el riesgo de que lleven el virus a casa? ¿Están los maestros-as dispuestos a hacer algo más que mirar al director-a del colegio para que este proteste en su nombre? ¿Están los directores-as dispuestos a hacer algo más que quejarse a través de un grupo de whatsapp y a dejar atrás el miedo a la protesta pública? ¿Está dispuesta la inspección a visitar los centros y hacer un informe técnico de lo que está ocurriendo? ¿Están los sindicatos dispuestos a hacer algo ante este desaguisado? ¿Está la Consejería, que ya está informada del problema, dispuesta a dejar de mirar para otro lado -como hizo con el tema de los conserjes- y sentarse a solucionar el tema con quien haga falta? ¿Está la responsable política de la limpieza de los colegios de Badajoz a rectificar su postura, como ya le hemos pedido los directores-as, y arrimar el hombro en este asunto?

Muchas preguntas sin respuesta.

El asunto no es baladí. Se trata de la salud del mayor núcleo poblacional de la región, pues si la limpieza es un bastión importante en la lucha contra el coronavirus, si esta es deficiente, el bicho tiene muchas más posibilidades de propagarse que si los colegios se limpian adecuadamente. Es, además, una cuestión de vidas humanas, pues ya sabemos que el maldito bicho no distingue jóvenes de viejos.

Esto es lo que hay. No me estoy inventando nada. El que crea que no es así, que me lo demuestre con hechos y no con excusas ridículas.

 

2 comentarios:

  1. Me parece estupendo que lo expliques, y publiques.

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  2. Yo estoy dispuesta a protestar. Donde y cuando me digas.
    Ya sabes que yo he tenido mis dudas, por lo que ahora con tu estimable sinceridad, me estás dando la puntilla para anteponer la salud a la educación. Me parece indignante que os obliguen a abrir y que ni siquiera os hagan caso a peticiones tan obvias y necesarias en pandemia, sobre todo porque quieren que volvamos a la "normalidad". Normalidad sin seguridad y que recemos para que no nos toque. Pues lo siento pero yo me bajo de la ruleta rusa y cuando la autoridades se tomen en serio esta situación me avisas. A ver ahora que hacemos. Por favor, contad conmigo para hacer fuerza contra quien sea.

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