Independencia pretende
Catalunya la taimada:
Castellana no se siente,
Prefiere estar separada.
El gobierno se defiende:
No quiere que se le vaya
Una de las regiones
Que más aporta a sus arcas.
El pueblo se manifiesta:
¿No oís las algaradas?
Exigen un referéndum
Que los lleve en volandas
A cerrar sus fronteras
A la malévola Hispania.
Urnas muy sospechosas
Han colocado en las ramblas,
En iglesias y en colegios,
Envueltas en esteladas.
Colabora en ello el clero,
que no se lo pierde por nada,
Con un censo que no es censo
Y un recuento con mil trampas.
El gobierno reacciona
Cuando suenan las alarmas:
¡Catalunya se nos marcha!
Y después de varios años
De modorra y gran desgana
El presidente despierta
De su habitual galbana.
Un presidente corrupto
Con financiación abultada
Tilda de ilegal el procés
Que independencia proclama.
La cosa suena a risa,
Pero más bien es kafkiana:
Nacionalistas confesos
Que en corruptelas se igualan.
Allí habló Mikel Iceta,
El de la panza bien blanda,
Albiol, el de las alturas,
Y hasta una tal Arrimadas:
Cada cual dice lo suyo,
Y en verdad no dicen nada.
Colau, de perfil, persiste,
En jugar a las dos bandas.
No sorprendería de esto
Que se rompa la baraja.
Puigdemont, con muchas dudas,
La independencia declara
Y el ciento cincuenta y cinco
Prontamente se redacta.
Destituyen al gobern
Que asume la retirada:
Unos se marchan a Bélgica
Y otros en la cárcel acaban
Por decisión de una jueza
A la que Lamela llaman.
Los flamencos, ya se sabe,
Los reciben dando palmas
Y otro juez los deposita
En la calle y sin fianza.
Las elecciones de fondo
Y el gobern en desbandada:
El circo se anuncia bronco,
La cosa no se ve clara.
Es el resumen, señores,
De una idea descabezada,
Un gobierno mudo y sordo
Al que el diálogo le falta,
De embustes nacionalistas
Que buscan sacar tajada,
De un río lleno de tretas,
de una nación fracturada.
Si aquí concluyera la historia
Se daría por terminada,
Pero el folletín continúa
Con un nuevo gobern en marcha.
El gobierno del desgobierno
Pronto en los Països se instala:
Separatistas opuestos
Con ideas bien separadas
Que coinciden en un solo punto:
La independencia soñada.
Y tras tres años de titubeos
En los que no han hecho nada,
Vuelta la burra al trigo:
Elecciones anticipadas.
Con candidatos distintos
Pero ideas enquistadas
Lanzan los dados al aire
Y la cosa no cambia nada:
Ciudadanos se desploma
Y sube la socialdemocracia.
Y el independentismo, de nuevo,
En las urnas arrasa.
Pues a ver cómo se arreglan,
A ver cómo se apañan
En este circo al que asiste
Boquiabierta toda España.
Que si yo pacto contigo,
Y tú, ¿con quién pactas?
Yo pacto con el diablo
Si es preciso y hace falta.
Y allá que sigue el lío:
No es bueno darle la espalda,
De esas aguas, algún barro
Seguro que nos enfanga.
Lo daría por terminado,
pero este romance no acaba;
tiene pinta de interminable:
atentos, a ver qué pasa.

No hay comentarios:
Publicar un comentario