-Federico, quítate la manta d'encima y pon el brasero un rato.
-¿Y eso, qué mosca t'ha picao?
-¿No has oído que hoy ha bajao un montón el precio de la lú?
-Pos no, la verdad, no voy a estar tol tiempo pendiente del precio de la lú. Yo ya m'había hecho a arrebujarme en la manta. Así llevo tol invierno.
-Dame la manta, anda, que debe estar jediendo a zorruno después de dos meses arrebujándote en ella. Hoy también la lavo, que nos lo podemos permitir al precio que está la lú.
-Lo que tú digas, mujé, pero vamos que yo no jolisqueo ná. ¿Y aónde vas con tanta ropa?
-Ay, Federico, es la ropa sucia, que no he querío lavarla por el precio que tenía la lú. Pero entre que me estoy queando sin bragas que ponerme y la bajá de la lú, de hoy no pasa. Hoy hago colada general. ¿De qué te ríes, Federico?
-D'un vídeo que m'han enviao del rey emérito hablando en extremeño. ¡Lo que inventan! Mira, mira:
-¿Y a ese lambucio le haces caso? Agila con la manta y quítame a ese saborío, que se ha llevao la manteca sin que el guarro fuera suyo.
-¡Qué cosas tienes, Mauricia!
-¿Que qué cosas tengo? ¿Agora va a venir a engatusarnos haciéndose el entumío con esa cara d'escocío después de no haber pegao hebra en la vida? Que saque la manteca del doblao, que el guarro era nuestro y se l'ha quedao. Sin manteca, que aquí no vuelva, ¿t'has enterao? Ademá, que seguro que él está detrá de la subía de la lú.
-Mauricia, es que tú me parece que estás mu rebenía con esto de la lú. ¿Qué tendrá que vé el emérito con la lú?
-¿Que qué tiene que vé? Mira Federico que eres corto... ¿Tú sabes por qué ha estao subiendo la lú y agora está bajando?
-Pos no. Eso será cosa del gobierno.
-¡Del gobierno dice! Pos no ves que la suben porque el emérito ha hablao con los árabes esos con los que vive, que son amigos suyos, pa que suban el gá y el petróleo porque no lo dejan vení pa España. Pa jodernos a tos nosotros. Si sube el gá y el petróleo, también sube la lú, ¿no lo has oído en el parte?
-Sí, ¿y agora por qué baja?
-Ay, Federico, pos porque ha visto que con la subía no consigue vení y habrá pensao que a vé si bajando los precios del gá y del petróleo también baja la lú y le ha dicho al hijo que ha hablao con los árabes esos pa que bajen los precios, a vé si el hijo se apiada de él. Pero ni por esas, que te lo digo yo. Que por mucho que baje la lú no lo queremos aquí.
-¿Y al hijo qué le importa que baje o suba la lú si él no la paga?
-Ay, Federico, el hijo tendrá su corazoncito y querrá que los españoles no pagemos tanto por la lú, ¿no? Pa algo es el rey de la España esta. Federico, si es que no me haces caso... Ya t'estás riendo otra vez con el móvi.
-Mujé, es que mandan unas cosas mu graciosas. Mira la poesía que m'han mandao, precisamente es del emérito:
Qué jartá de reí y lo bien hilao qué está tó
ResponderEliminarNo vas muy desacertado. Es una buena crónica de la realidad de más de una casa. Tanto, que a Federico creo que lo conozco.
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