La reunión de la Comisión de Salud Pública comenzó puntualmente. Nada más empezar, y sin más preámbulos, el representante del Ministerio de Sanidad lanzó su propuesta:
"Anular los confinamientos de los contactos estrechos en los colegios y confinar a todos los alumnos de un aula solo en el caso de que haya más de 5 positivos a la vez o que los positivos superen el 20% del alumnado que la compone".
-¿Qué os parece la propuesta? -les preguntó a los Directores Generales de Salud de las comunidades autónomas, presentes en la reunión.
-Hombre, 5 es un número que está en el imaginario de todos los niños y de sus padres -dijo el representante de Galicia, que fue el primero en hablar-. ¿Quién no ha escuchado desde su más tierna infancia, cantado por sus padres, aquello de:
Veo bien lo de 5. Por nosotros, de acuerdo.
-Nosotros también lo vemos bien -dijo a continuación el representante asturiano. "Los cinco" debería ser el libro de cabecera para todo el alumnado en edad escolar. Y proponer 5 es una manera subliminar de sugerir su lectura. Enid Blyton debe estar ahora mismo aplaudiendo desde su tumba. Un número redondo.
-¿Y quién no ha cantado alguna vez aquello de "5 años tiene mi amor"? -intervino el de Murcia-. Nos gusta ese número.
-¿No era "Quince años tiene mi amor"? -le corrigió el representante del Ministerio de Sanidad.
- Es múltiplo de 5, ¿no?
-Sí.
-Pues eso; al fin y al cabo estamos hablando de educación, y conocer los múltiplos de un número es importante. 5 nos parece perfecto.
-Bien con el 5 también -convino el representante riojano-. Pero hasta 5 sabe contar cualquiera. Yo propondría que el 20% de positivos que se exige para confinar un aula fuera calculado por los mismos alumnos antes de irse confinados como una actividad de clase. Es lo que se llama aprendizaje significativo.
-Aceptada la propuesta -confirmó el representante del Ministerio de Sanidad.
-A ver, ¿por qué tiene que ser 1 si con 2 estaría un poco mejor? Pongamos que 3 es insuficiente y que 4 no alcanza el objetivo. Así que 5 es un número intermedio que no es ni mucho ni poco, ni frío ni calor. 5 está bien -terminó su disertación numérica el representante aragonés.
-Un número es de la leche el 5, digo. Con 5 compatriotas de un pueblo del interior cortamos leña para medio país, ahí va la hostia -se pronunció el de Euskadi.
-5 son las provincias de nuestra comunidad autónoma. No vamos a poner objeciones al respecto -dijo el de Castilla-La Mancha.
-5 es el número áureo. Un número que respira LIBERTAD, así, con mayúsculas. Nos gusta la LIBERTAD y nos gusta el 5. La LIBERTAD es el 5 y el 5 es la LIBERTAD dentro de sí misma. Siempre hemos estado en contra de las propuestas del gobierno, fuesen las que fuesen, pero esta vez vamos a votar a favor del 5 -expresó vehementemente su postura la representante de Madrid.
-5 es el número de latas de anchoas que suele regalar nuestro presidente a sus invitados. ¡Bien por el 5 y por las anchoas! -se emocionó el representante de Cantabria.
De igual forma y con argumentos de la misma solidez se manifestaron los representantes de otras tantas comunidades autónomas.
-¡Nosotros no estamos de acuerdo! -dijo de pronto el representante catalán-. Nos parece excesivo.
-Porque sois muy tacaños -comentó por lo bajo el representante del Ministerio de Sanidad a su asesor más cercano-. No ponen pega los de Madrid y tienen que venir estos a ponerlas.
-¿Por qué tienen que ser 4 si con 3 hay suficiente? -prosiguió con su argumentación el representante catalán-. Pongamos que son 2 y le restamos 1. Pues 1, tal y como estaba, es nuestra propuesta.
-¿Alguien más se opone a la propuesta del Ministerio? Porque si nadie más se opone... -intentó cerrar la reunión el representante del Ministerio de Sanidad.
-Un momento -lo interrumpió el representante valenciano-, y digo yo que lo de usar mascarillas, ¿para qué? No convendría, ya que no vamos a confinar a los contactos estrechos, prescindir del uso de las mascarillas en clase?
-Por nosotros, de acuerdo -dijeron varios representantes de distintas comunidades autónomas.
-Pero, vamos a ver, ¿cómo vamos a justificar que se prescinda del uso de la mascarilla en clase cuando su uso es obligatorio en plena calle? -alzó la voz el representante del Ministerio.
-Cosas más raras se han visto a lo largo y ancho de esta pandemia, pero bueno, no creo que sea necesario generar polémica -retiró su propuesta el proponente.
-Desde la Comunidad Foral de Navarra queremos proponer que, a partir del día diez de enero, todos los servicios administrativos de las Consejerías de Educación de todas las comunidades autónomas pasen a teletrabajar. Sería una forma de evitar el contagio de un servicio que es fundamental para el sistema educativo.
-¡Buena propuesta! -dijo el representante del Ministerio de Sanidad-. Se la pasaremos a la Sectorial de Educación para que valore su viabilidad. Pues si no tenéis más aportaciones que hacer...
-Yo sí tengo una última pregunta, dijo el representante castellanoleonés-. ¿Vamos a hablar aquí de las macrogranjas de cerdos? La ratio de cerdos por granja no es tan alta como va diciendo por ahí el ministro de agricultura...
-¡Por favor, señores, seriedad! Eso no toca. Aquí hemos venido a garantizar una vuelta a clase segura tras las vacaciones de Navidad. Y hemos expresado con sólidos argumentos y creo que hemos llegado a un acuerdo de que 5 positivos al mismo tiempo es el mejor número para confinar una clase dada la evolución de la pandemia. Trasladaré al portavoz del Ministerio de Sanidad que traslade a su vez a los medios de comunicación nuestro consenso y lo defienda con parte del argumentario aquí expresado. Se levanta la sesión.
Y así fue como 5 fue el número de alumnos positivos elegido para confinar una clase en plena sexta ola de ómicron.
👏👏👏👏👏 5 aplausos!!!
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