miércoles, 22 de marzo de 2023

La moción

La pena de todo esto es que don Ramón ya no está entre nosotros; si estuviera habría encontrado un filón para alguna obra de teatro con todo esto que está ocurriendo en el Congreso de los Diputados. Igual reescribía "Divinas palabras", usando algunas de las que este otro don Ramón ha utilizado en la moción de censura. O quizás readaptase "Los cuernos de don Friolera" al panorama político español de la actualidad. Quién sabe. Fuese como fuese, lo cierto es que don Ramón María hubiese tenido donde hurgar entre el ego, la megalomanía y el esperpento con los que este otro don Ramón, Tamames por más señas, ha querido rematar toda una vida de dislates, cambios de chaquetas, incoherencias ideológicas y soberbia, sobre todo, mucha soberbia. La edad no perdona y siempre se ha dicho que acentúa nuestros defectos. En el caso de este don Ramón que nos ocupa, más que la edad, se ha hecho realidad en él ese dicho tan español que dice que "la cabra siempre tira al monte". Y don Ramón debería saber, tan docto como es, que "en el monte no todo es orégano" como él pretende hacernos creer.

Y es que cada cual debe saber ocupar su lugar en el mundo y conocer sus limitaciones, tanto físicas como mentales, si no quiere que el mundo se ría de él como al final ha ocurrido. Porque se puede ser un verso suelto, y es respetable, pero sus versos no estaban sueltos: estaban hilvanados ideológicamente al partido al que representaba en la moción, por mucho que se haya querido dar a entender de que candidato y partido no tenían nada que ver. Se les ha visto el plumero desde el principio y, como no podía ser de otra forma, ambos han rayado en lo grotesco.

Don Ramón, más que una moción de censura, a usted lo ha censurado la emoción, la emoción propia de quien se cree un salvapatrias a una edad en que no se está ya más que para sopitas y buen vino.

Descanse, que ya ha hecho suficientemente el ridículo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

La escuela: cronología de un engaño

A poco más de un año vista de la jubilación, hago memoria, analizo la evolución de la escuela a lo largo de los últimos treinta y cinco años...