-A tercera hora tienes que ir a 4º B, que falta su maestro. Tienen una situación de aprendizaje de Robótica en inglés que queremos subir a RadioEdu en el apartado de la Sección Bilingüe del Centro. Así que graba la situación de aprendizaje, la editas con Audacity, le añades la música de la entradilla de la radio y la subes al Drive del colegio. Luego compartes el enlace del audio con los coordinadores de RadioEdu, de Innovated y de la Sección Bilingüe. Y no olvides que el enlace no sea restringido al entorno Educarex.
-Sí, pero los alumnos qué es lo que tienen que hacer, porque lo de RadioEdu está muy bien, pero la actividad esa de Robótica en qué consiste...
-Y dale con la actividad. ¡Que no es una actividad! Es una situación de aprendizaje, ya lo hemos hablado muchas veces... Y, además, qué importa lo que tengan que hacer. Lo importante es que quede todo bien chuli en el blog de RadioEdu, que se enlace con el blog del Proyecto Steam y, de paso, con el de la Sección Bilingüe, que ya sabes que el bilingüismo está de capa caída y hay que darle un impulso... Jolines, Pedro, que no colaboras. Claro, como tú eres definitivo en el centro, no te pones en el pellejo de los demás: que hay compañeros que necesitamos de esto para seguir manteniendo la Comisión de Servicio y no tener que estar a cien kilómetros de casa.
-Pero si es que yo no tengo ni idea de lo que me estás hablando. Yo soy maestro de Primaria: enseño Lengua, Matemáticas, Conocimiento del Medio... Hago el pino si hace falta para motivar a mis alumnos, pero no me va este jolgorio que os traéis con los proyectos, con esta jerga tan moderna que usáis, que yo creo que ni vosotros mismos os enteráis de lo que decís, pero que como queda de puta madre así dicho, pues venga p'alante. Y lo peor: ¿los alumnos qué ganan con esto? ¿Qué tiene que ver el alumnado con las Comisiones de Servicio de los maestros? Si es que los traéis locos. Luego decís en las sesiones de evaluación que están hiperactivos. ¿Cómo no van a estarlo? Que si Robótica por aquí, que si Bilingüismo por allí, que si RadioEdu, que si Librarium, que si eScholarium... Si hasta en los recreos no los dejáis tranquilos: en lugar de dejarlos jugar a su aire, os habéis inventado lo de los recreos inclusivos, donde les decís hasta a lo que tienen que jugar. Y luego os quejáis de que no son autónomos... El alumnado está sobreexcitado, sobreestimulado, con la sensación de que tiene que estar todo el rato haciendo cosas porque si no, no es feliz. El descanso y el relax están siendo castigados en la escuela...
-Pedro, contigo no se puede... Mira, chico, adaptarse o morir. Tú eliges. A tercera hora, a 4º B.
"Pues me ha dado la mañana" -digo para mis adentros cuando la jefa de los estudios se aleja taconeando, resoplando y meneando la cabeza el pasillo adelante.
Yo es que soy un maestro de la vieja escuela, lo reconozco. Me quedan dos telediarios para jubilarme y esta escuela de hoy en día no la conozco ni por el forro. No sólo no la conozco, sino que me resulta tan extraña que, en mi fuero interno, he creído perder hasta mi condición de maestro. Hasta tengo pesadillas un día sí y otro también: sueño que no acabé la carrera y que estoy instalado en un limbo contemplativo perenne sin oficio ni beneficio. Y es que yo no estaba preparado para esto. Después de más de treinta y cinco años al pie del cañón no pueden venir a pedirme que me actualice en tantísimas tecnologías como han surgido alrededor del hecho educativo. Sobre todo si, como observo, pero esto ya es una opinión muy, pero que muy personal mía, dichas tecnologías son más fuegos de artificio que otra cosa. Y me explico: yo entendería que hubiese un proyecto más o menos coherente donde las nuevas tecnologías se utilizasen como herramientas para un fin concreto en algunas de las áreas curriculares. Sin embargo, lo que veo son actividades a salto de mata, de manera deslabazada, sin ningún tipo de orden ni de objetivo, pero eso sí, con mucha publicidad en las redes sociales, mucha música, mucha foto y mucha grandilocuencia impostada. Y esto, con ser malo, no es lo peor, pues lo peor quizá sea la sensación de inanidad que subyace: el aparentar estar haciendo mucho sin hacer en realidad nada. Y mucho alborozo, muchas risas, mucho aspaviento... mucha nada.
Por eso, cuando he ido a sustituir a 4º B no le he hecho caso a la jefa de los estudios y he impartido una clase de relajación que los alumnos han agradecido sobremanera. Si es que están como motos, con tanta actividad dentro y fuera del colegio. Actividades que se amontonan sin sentido con tal de rellenar su tiempo, atolondrándolos y agotándolos hasta la extenuación, como si no hubiera un mañana. Donde se ponga una clase de relajación bien impartida, que se quite lo demás. Si hasta unos cuantos se han quedado dormidos de lo relajados que se han quedado... Y he grabado con Audacity su sueño: el sueño de los justos. Cuando la jefa de los estudios me diga que no se escucha nada, le diré que eso es porque nuestra situación de aprendizaje ha tenido éxito: la relajación no tiene sonido.
Y entonces se me ha ocurrido que podría proponer al Ministerio de la Alegría una nueva área curricular, la cual sería, por supuesto, transversal; se podría denominar Área de Descanso, y todo ello de cara a favorecer el bienestar emocional del alumnado; pero no debería confundirse con eso de las emociones ni con el proyecto Fluye ni con otras muchas mandangas que se han colado en este cajón de sastre en que se ha convertido esto de la Educación, que cada vez que se abre se cae al suelo algún proyecto de lo atiborrado que está. El Área de Descanso sería algo diferente: sería un área en la que no se haría nada para coger fuerzas para luego poder hacer el mogollón restante, que estoy seguro que va a continuar hasta que una crisis económica corte el grifo de la financiación de los proyectos. Y no me digáis que la rúbrica de evaluación de esta nueva área no sería bien fácil de confeccionar. Tendría un solo ítem: "No hacer nada y después pasarlo a limpio".
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