Lo que nunca pudo imaginar el ilustre sordo de Fuendetodos es que, además de dar título a una de sus obras más universales, el 2 de mayo también
sería la fecha elegida por el gobierno para que abriésemos la puerta de nuestros búnkeres y saliésemos a pasear y a hacer deporte.
No me ha gustado que lo haya anunciado el presidente del gobierno de sopetón, en una de sus verborreicas comparecencias -qué pico tiene el mozo, habla más que la del tiempo de TVE1, llegando a aburrir-. A mí casi me da un infarto al escucharlo; mi mujer sufrió un leve desmayo que la dejó ya toda la tarde con mal cuerpo y a una vecina mía le dio igual, pues casi nunca sale de casa.
Ya expresé en un artículo anterior que esto lo tenían que haber hecho de forma subliminal, a través de pequeños gestos, detalles, comentarios o señales de los que inferir la noticia y estar así preparados para asimilarla. Pero, así, de golpe, cuesta: "Yapuedensalireldía2demayoapasearyahacerdeporte". Del mismo subidón que te da, te puedes quedar en el sitio.
El caso es que en una comparecencia anterior al presidente, yo ya noté algo raro en Fernando Simón. Estoy haciendo memoria y ahora no caigo, pero... dejadme que lo vaya pensando...
Fernando Simón es un hombre que no deja indiferente a nadie. De todos es conocido que despierta filias y fobias a partes iguales entre la población española por sus apariciones ante la opinión pública. A mí me
importa un comino si ha gestionado mejor o peor la crisis -ya he expresado en más de una ocasión que el que tenga narices de gestionar este tsunami que nos ha caído encima, que salga al ruedo-; a mí lo que me pasma de este hombre es la tranquilidad con la que aparece ante millones de personas, muchas de las cuales lo están poniendo como hoja de perejil. Pero si os tengo que decir la verdad lo que más me gusta es que se atreva a aparecer con ese aspecto tan natural: sin maquillar, pelo agitanado, cejas pobladas sin tratar, jerseys de persona normal, etc. Ya sé que a muchos lo que les fastidia es precisamente eso, que no salga engominado, enchaquetado, encorbatado y engolado. Pero ahí es precisamente donde radica su sex-appeal. A los "en" ya los conocemos de sobra y ya estamos acostumbrados a "sus maneras, usos y costumbres", que son varios y en muchos aspectos de la vida: que a unos les gusta más que los engañen los que se visten de disanto, pues allá ellos; puestos a engañar, si es el caso, que no lo sé, yo prefiero que lo haga uno que se viste como lo hago yo.Y hablando de Fernando, ya sé qué noté en su comparecencia anterior a la del presidente: no se había afeitado. Con un par. En la tele, hablando oficialmente, y sin afeitar. Esa fue la señal. Entonces no caí, pero ahora estoy convencido que esa fue la señal para el anuncio que vendría después.
¿Y ahora, qué? Ya nos han dicho que podemos salir. Los vecinos, por las ventanas, habíamos estado fantaseando con este momento y hasta habíamos programado salir todos juntos -distanciados, eso sí- el día que nos dieran la orden para realizar una ruta que nos había mandado en GoogleMaps por whatsApp la vecina del cuarto. Pero hete aquí que la susodicha es la primera que se ha excusado diciendo que le ha salido un espolón en un talón y, aparte de eso, que ella está muy a gusto en casa, que el primer día no saldrá; otro vecino dice que tiene entumecidos los músculos de tanto encierro y que de eso de salir zumbando el primer día no lo tiene claro, que prefiere calentar antes en el rellano del bloque durante todos estos días previos, que ya verá; otro dice que él ya salía antes de esto, que iba a tirar la basura y a comprar el pan y volvía dando un rodeo por las calles de los alrededores, que no le es urgente salir; la vecina del séptimo alega que le va a venir la regla para ese día y que no se encontrará bien para entonces -¡pero si tiene sesenta y cinco años, por Dios!-; la rubia del segundo dice que se lo ha pensado mejor, que ella, o sale a comprarse trapos, o no sale, y como las tiendas no van a abrir, pues que se queda en casa; y el del tercero no contesta a nuestros mensajes: se lo estará pensando.
No te digo yo que no hay quien nos entienda...
Cualquiera nos gobierna...



Yo también he necesitado varios días para pensar si salía hoy con mis hijos. Hemos salido y de momento estoy contenta por ello. Impresiona bastante estar en la calle, la naturaleza ha seguido su curso, no solo las canas y los pelos, jejeje.
ResponderEliminarPor mi parte, si la situación sigue mejorando, estoy deseando que llegue el 2 de mayo. Espero que no tengamos que volver a empezar.