El señor Escrivá es lo que en términos de andar por casa se denomina "un cuñao". Es lo que pasa últimamente en esto de la política, que el patio está lleno de "cuñaos" y así andamos: no levantamos cabeza entre chorrada y chorrada. Porque se trata de eso, de a ver quién la dice más gorda.
Ahora resulta que el buen señor se despacha dejando caer que en España se necesita un cambio cultural para trabajar más entre los 55 y los 75 años. Pues menos mal que es de los que se supone que son progresistas y defensores de la clase trabajadora, que si no...
Yo creo que este señor no tiene las suficientes agallas para decirle a la cara a un albañil que debe seguir subiéndose al andamio pasados los setenta: igual de la primera hostia que le dan lo ponen a amasar cemento a pie de hormigonera. Como tampoco creo que se atreva a decirle a un camionero que, ya que está en plenas facultades a sus setenta y tantos años para conducir, que siga echando sus diez, doce o catorce horas diarias al volante de su camión camino de Alemania. O que la maestra de Infantil siga lidiando con los niños de 3 años agachándose y levantándose constantemente para atenderlos habiendo pasado las siete decenas en el calendario. Y como estos, cualesquiera otros ejemplos de profesiones que requieran un esfuerzo tanto físico como mental incompatible con la edad avanzada.
Lo que os decía: "un cuñao". Porque si lo que quería decir era que en nuestro país no podemos seguir jubilándonos a los 55 años, ¿para qué tiene que añadir que tenemos que retrasar la jubilación a los 75? ¿Un globo sonda? ¿Una ocurrencia? ¿Una intención a corto o medio plazo? Que se lo diga a la banca, que no para de echar a sus trabajadores anticipadamente, que riña a la antigua Telefónica o a Endesa, que han prejubilado a espuertas a sus empleados durante décadas, pero que nos deje en paz a los demás con sus propuestas ofensivas. Porque sí, nos ofende que se nos trate como a bobos, como a simples marionetas con las que jugar en lo tocante a la edad de jubilación: reforma laboral por allí, reforma laboral por acá, y siempre pagando los platos rotos los mismos. Que ya está bien, que vergüenza debería darle no solo decirlo, sino tan solo pensarlo. Cuando ya le ha caído el chorreo de críticas, ahora matiza sus declaraciones diciendo digo donde quiso decir Diego, pero ya es tarde, ya se le ha visto el plumero: la verdadera intención de su propuesta es que, tras una larguísima vida laboral cotizando a las arcas del estado, nos muramos al poco de jubilarnos y así ahorrar en pensiones.
Yo siempre he defendido que las leyes deben ser sufridas por quienes las hacen, para que así se den cuenta de si son, además de justas, ajustadas a la realidad de lo que se quiere legislar. Y para ello hay que ponerlas un tiempo a prueba antes de generalizarlas. Y no hay mejor prueba que aplicárselas a uno mismo. Ahora que estamos oyendo que en el Reino Unido hacen falta camioneros, yo le propondría al señor ministro prestarse a echar un par de mesecitos al volante de un camión cisterna surtiendo de combustible las gasolineras de la Gran Bretaña, con un visado temporal de trabajo, pues los "cuñaos" de aquel país se han dado ahora cuenta de que en el Brexit no es oro todo lo que reluce, ya que las empresas británicas no pueden contratar a comunitarios sin un permiso de trabajo y se han quedado sin camioneros al no querer los aborígenes realizar tan degradante ocupación.
Pues eso, señor Escrivá, que a la vuelta de su experiencia en el Reino Unido ya nos va contando lo de jubilarse a los 75. ¡Cuñaaaaooo!

Totalmente de acuerdo. Los "cuñaos descansaos" se erigen en defensores fieles de sus amos, (empresarios y similares) predicando las bondades de seguir de esclavos hasta morir en el tajo. Su mejor premio, que se apliquen en demostrarnos esas maravillas qse las que nos quieren convencer, que trabajen por sslario mínimo hasta los 77, por ejemplo de camarero de bar-restaurante corriente y moliente. ¡GENTUZA!
ResponderEliminarEres total Manolo...o
ResponderEliminar