¿Por dónde íbamos...? ¡Ah, sí! El maestro encendió su tablet y abrió el archivo en formato OpenOffice para evaluar. Escribió en la pizarra la fecha, por supuesto en inglés, y pidió a sus alumnos que la copiaran en la libreta. Como era jueves, escribió "Thursday, 20th October 2022", esperó un momento a que los alumnos ejecutaran la tarea, comprobó que todos lo hacían y anotó este hecho en su tabla OpenOffice. Acto seguido se dio una vuelta por la clase y comprobó que dos alumnos habían escrito "Thursday" sin la "h"; otros dos habían escrito mal el ordinal y tres habían escrito October también mal, bien con "v", bien en minúsculas. Dos habían hecho como que lo habían escrito, pero en realidad no habían cogido el lápiz; uno había borrado la fecha después de escribirla y otro había arrancado la hoja y la había tirado a la papelera sin explicación alguna. El maestro comenzó a ponerse nervioso, pues ninguna de estas incidencias estaba recogida en su tabla OpenOffice para ser evaluadas, lo que lo obligó a parar un momento la clase y anotar en el apartado "sobrevenidos" tales anomalías. Pasó todavía un rato -como diez minutos- hasta que el maestro consiguió reconducir los desaguisados de la fecha y se decidió a comenzar la clase pronunciando en perfecto inglés lo escrito en la pizarra, animando a la clase a repetir. Pero pronto se percató de que la mitad de sus pupilos no podían pronunciar bien el día de la semana porque se les habían caído las paletas de leche con la muda dental propia de su edad y dejaban escapar el aire, seseando. Otros no conseguían lograr la abstracción que supone la pronunciación de unas palabras inglesas que no se leen como se escriben y los de más allá estaban, sencillamente, abstraídos por otras cuestiones ajenas a unas simples letras ilegibles que el maestro había escrito en la pizarra. El maestro paró un momento la clase y anotó de nuevo todos estos acontecimientos en el apartado "sobrevenidos" de su hoja de cálculo y proyectó en la pizarra interactiva el libro digital con la Unidad Didáctica a impartir. La cancioncilla de entrada de la Unidad produjo gran alborozo entre el alumnado que, conocedores de la misma, se pusieron a cantarla voz en grito. Esto llevó al maestro a reconducir de nuevo a la clase, para centrarla en lo esencial. Había pasado ya como media hora desde que entró en el aula y aún no había podido ni empezar en condiciones ni evaluar ningún ítem de los que traía en su tablet y esto lo frustraba. Iba a comenzar a hacerlo cuando su compañero de inglés, que estaba impartiendo clase en el aula de al lado, tocó a la puerta con los nudillos y le pidió que saliera un momento al pasillo:
-¿Has empezado la evaluación?
-Estaba en ello, pero entre unas cosas y otras no he empezado ni siquiera la clase.
-¿No has observado que no hemos incluido en los estándares de aprendizaje ni en las rúbricas de evaluación ningún aspecto relacionado con nuestra participación en Librarium ni en RadioEdu?
-Pues ahora que lo dices... Oye, pues tampoco aparece nada de Robótica...
-¿Y si no interrelacionamos estos proyectos con las Competencias Clave asignándoles unos estándares de aprendizaje, cómo vamos a poder evaluar desde una perspectiva de 360º?
-Eso mismo pienso yo. Además, para que la evaluación sea de 360º habría que imbricar en la misma el PLEA (Plan de Lectura, Escritura y de Acceso a la Información), que se integra transversalmente con el resto de los proyectos del centro.
-¿Y qué me dices del Proyecto de Educación Digital? También sería muy interesante incardinarlo tanto en la Programación de Aula como en los ítems de evaluación, ¿no te parece?
-De acuerdo, pues esta tarde rehago los criterios de evaluación y los estándares de aprendizaje y vamos viendo cómo abordamos todo esto.
-Y no te olvides del Plan de Igualdad, al que también habrá que mencionar tanto en la Programación como recoger en algún apartado su evaluación.
El maestro de Inglés, pues, no podía aún comenzar a evaluar, pues los estándares, criterios o como demonios se denominara aquel galimatías de su tablet, no recogían todos los aspectos que se supone debía incluir una buena evaluación 360º. Así pues, volvió a entrar en el aula para continuar, pero en ese momento sonó el timbre de cambio de clase y tuvo que recoger todo para irse a la clase siguiente: se le había echado el tiempo encima y no había podido hacer nada y esto lo volvía a frustrar.
Por el pasillo hacia la otra clase se encontró con el Jefe de Estudios y le comentó lo que había hablado con su compañero de Inglés, lo de reestructurar los criterios de evaluación y los estándares de aprendizaje para acaparar todos y cada uno de los proyectos y planes del centro de cara a realizar una evaluación lo más eficiente, eficaz, completa, objetiva y trescientosgrados posible. En esto que el Jefe de Estudios le preguntó:
-¿Pero te estás refiriendo a Tercero de Primaria?
-Sí, claro -contestó él.
-Pero Tercero de Primaria está ya bajo el paraguas de la LOMLOE.
-¿Y...? -puso el maestro cara de no entender qué le quería decir el Jefe de Estudios.
-Hombre, pues que la LOMLOE ya no contempla los estándares de aprendizaje. Tendrás que cambiar toda tu Programación y tu Evaluación. Tendrás que introducir los objetivos descriptores, relacionándolos con las competencias clave y las competencias específicas y, además de los criterios de evaluación, tendrás que concretar los saberes básicos y diseñar lo que ahora se llaman situaciones de aprendizaje.
La cara del maestro era todo un poema: todo el verano diseñando su Programación y las tablas de OpenOffice para la Evaluación y ahora le salían con esto...
-No te desanimes, hombre -lo intentó animar el Jefe de Estudios al ver su cara-, le das una lavado de cara a lo que tienes, cambias unos conceptos por otros y listo. Si el trabajo ya lo tienes casi hecho...
En esto que el tutor de Tercero de Primaria de la clase de donde acababa de salir el maestro de Inglés se acercó a grandes zancadas por el pasillo con un dispositivo en la mano:
-Te has dejado la tablet en la clase y Jorge, el TDAH, la ha cogido y creo que te ha borrado todos los archivos que tenías en el drive. ¿Cómo se te ocurre dejar la tablet con los archivos abiertos encima de la mesa? Espero que tengas copia...
Y así fue como el maestro de Inglés comenzó de nuevo a elaborar su evaluación: desde cero, pues todo había dado repentinamente un giro de 360º.

Jajajjjjj ,total Manoli !!!!🤣
ResponderEliminarBuenísimo 😄
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