martes, 6 de junio de 2023

Disertación sobre la mentira

Hay veces que conviene disfrazar la verdad para que parezca una cosa diferente de lo que es. Y entonces se maquilla y se inventan mil ropajes con los que ocultarla para que nadie adivine su verdadera cara. Suele ocurrir con frecuencia que ese maquillaje es bastante inconsistente y va desapareciendo a medida que pasa el tiempo, dejando por momentos entrever la verdad sin aditamentos; también puede ocurrir que el disfraz que tapa su rostro se deslice levemente, permitiendo vislumbrar al natural sus facciones, pero no es menos verdad que, en cuanto se perciban el desmaquillaje o la pérdida del disfraz, se volverá rápidamente al tocador a recomponerla apresurada y torpemente. Y no es mentira si decimos que esa verdad puede ir metamorfoseándose de continuo con tal de alcanzar el objetivo que verdaderamente pretende, el cual, como en el juego de un trilero, no se sabe en qué cubilete está escondido, pero se sabe que existe. Y de repente descubrimos que la verdad no es tal, sino una farsa montada para embaucarnos, escondiendo la otra verdad que se persigue, que es una mentira oculta y que de forma tácita se niega, en un ejercicio de malabarismo lingüístico que atenta abiertamente contra la inteligencia de cualquiera que se precie de tenerla, aunque sea en dosis mínimas. Y aquí es donde radica el intríngulis: mientras la verdad se desconoce, por oculta, la mentira campea a sus anchas entre nosotros ungida de verdad; tan astuta es la mentira que incluso puede llegar a nombrarse en otros idiomas para que no se sospeche que no es verdad lo que proclama. Pero cuando ambas son descubiertas y, por lo general, negadas abiertamente, ya no es una cuestión de saber cuál es la verdad o cuál la mentira, sino de averiguar sus causas y, muy especialmente, sus consecuencias. Y si, descubiertas la una y la otra, continuamos confundiéndolas deliberadamente, entonces ya no es un problema de ellas, sino nuestro, que, por alguna razón inconfesable, permitimos el engaño. Y es cuando la cosa ya no tiene remedio.

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